jueves, 4 de agosto de 2016

¡Felices 18 María!

¡Hola!
Aunque estemos en verano, y el calor, apriete, por aquí seguimos acudiendo a eventos bonitos, con gente bonita para capturar muchas, muchas, muchas sonrisas. Esta vez traigo algo diferente para mostrar. El pasado viernes 22 de julio María tenía una súper fiesta preparada, con sorpresa incluida. Y el motivo no era para menos: cumplía 18 añitos. 
Su madre contactó con Sonríe Buttercup! un mes antes buscando un fotógrafo para inmortalizar esa noche tan importante, en la que su niña cumplía la mayoría de edad
 e iba a celebrarlo con sus amigos y familia. 
¡Y aquí tenemos parte del resultado! Más de 120 instantáneas que servirán para recordar cada detalle y sentimiento vivido. Rieron, bailaron, lloraron... 
¡Y yo me lo pasé genial también! ¡Una experiencia más que suma!


Primero me citaron en su casa, donde ya estaban todas preparadas, guapísimas y deseando pasar una noche increíble. Los chicos también. Y María, tímida y dulce, no podía ocultar los nervios. 
El vestido que eligió, a última hora, era precioso. Fino, elegante, perfecto para su edad, 
para la ocasión, para ella.
Cuando alguien es especial se nota. Se nota en cuánto la quieren sus padres, en cómo la miran y la admiran. Se nota en la calidad de amigos que la acompañaban en su fiesta, pero estoy segura de que la adoran también día a día. Eso hay que ganárselo y María lo hace con todo lo que transmite con tan solo sonreír. ¡Felicidades! A María por sus 18 años y a los demás por poder contar con ella.





La primera sorpresa le esperaba en la calle: una súper limusina blanca para llevarla a ella y a sus amigos hasta la fiesta. Antes fuimos a la Plaza de España para hacer algunas fotografías aprovechando la luz del atardecer. Parecía una princesa, y su divertido séquito. 





Después, en la limusina, ya estaban todos más relajados bailando, cantando (más bien gritando) y brindando. A las 10 llegamos a Triana, al pub Harold y continuó la fiesta. ¡Otra sorpresa! Un vídeo con fotos recordando sus 18 años: momentos importantes y personas inolvidables. 




La fiesta siguió y Sonríe Buttercup! captó más momentos, más sonrisas, regalos, velas, deseos y mucho mucho baile. Compartimos solo unas pocas de esas fotografías por aquí para que os hagáis una idea, el resto las reservamos para su intimidad.



Y hasta aquí un resumen de este gran cumpleaños con un grupo genial. Muy pronto María tendrá todas todas las fotografías para atesorar estos grandes e inolvidables momentos.
 ¡Muchísimas gracias por contar con Sonríe Buttercup!

Si tú también quieres un evento que fotografiar recuerda 
que puedes pedir presupuesto sin compromiso en: 
www.sonriebuttercup.com
sonriebuttercup@gmail.com

lunes, 20 de junio de 2016

Un once de junio... La canción de Samy y Nano.

¡Hola!

Para hoy traigo otra boda que contar ¡Y me encanta! Aunque me pongo muy muy nerviosa disfruto tanto de esto... Ser testigo de la felicidad de tanta gente, la complicidad con los novios, emocionarme con ellos, aprender de los errores, aprender con la experiencia, vivir a tope cada segundo y respirar por fin cuando todo acaba. La vida está llena de estos momentos felices y me siento tan afortunada por poder vivirlos tras mi cámara... ¡y por supuesto poder contarlos después!  No quiero que acabe nunca, de hecho quiero más y más. 

Pero ya basta, que esta entrada en blog tiene unos protagonistas que tuvieron su día especial el pasado 11 de junio. A Samara y Bernardo los conocía sin saberlo ya que somos casi vecinos. Hace 7 meses nos reunimos por primera vez para reservar la fecha y un par de semanas antes de la boda volvimos a encontrarnos. Estaban tan ilusionados... Samy y Nano son una pareja muy particular, en realidad son una familia ya que suman tres (aunque a veces David haga por mil), y su boda iba a ser una mezcla entre tradición y su personalidad. La pasión por la música se convirtió en la luz que guiara su día y aquí donde los veis tan clásicos y formalitos se convirtieron en marido y mujer acompañados de la marcha nupcial rockera
 (o heavy, perdón por no controlar estos temas...) 

En la entrevista previa me contagiaron su ilusión, con cada detalle, con su historia de amor... Y es que no nos podemos olvidar de algo tan importante, que esto iba del amor... Del amor que lo puede todo, lo mueve todo y lo llena todo, por muy heavy que seas. Amor por la música, amor entre hermanas, amor entre amigos, amor por un hijo, amor por la vida, por el ahora,
 por un ramo de flores, amor por esa persona que ilumina tus días...

Eligieron los salones El Oasis y el 11 de junio al atardecer para, por fin, convertirse en marido y mujer. Nano estaba muy nervioso, aunque dijera que no, era un flan, muy elegante, pero un flan. Es que, además, tenía una sorpresa: quería dedicarle una canción a su mujer, delante de todos... ¿Le saldría la voz?




Pasadas las 8:30 de la tarde llegó Samy, pero venía sin flores... Tendríamos que esperar a que su madre volviera a casa para traer el ramo, cerca de una hora después. Así que esperamos, aunque el sol no... Afortunadamente aprovechamos para hacer unas cuantas fotos a la novia antes de entrar a la ceremonia, todavía serena... (¡y preciosa! ¡¿cómo dijo que no era fotogénica?!) 
Pero aunque llegó tranquila los nervios inevitablemente iban a más...







Y aunque el tiempo pasaba muy lento, por fin llegó el ramo de la novia, la madre de la novia, y la novia se agarró fuerte a su padre y le pidió que la llevara junto al que iba a ser su marido. 
Por ella esperaría toda la vida...




En la ceremonia hubo risas, lágrimas, música, besos, síquieros, dedos entrelazados, miradas cómplices, juegos de David, palabras llenas de significado y aplausos emocionados.








Felicidades, besos y abrazos sinceros, llegados también desde la otra punta de España. Fuera nervios, y a disfrutar... La noche llegó de repente y las fotos a los recién casados se complicaron, pero con paciencia, buena disposición, buen humor y sonrisas quedaron imágenes como estas.






Y ya quedaba lo mejor: la fiesta. Junto a su familia y sus amigos, Samy y Nano pasaron a celebrar su día, un día que se guarda en un rincón muy especial entre los recuerdos. 




Esta semana recibirán todas sus fotografías para sumarlas a ese recuerdo. Espero que disfrutaran a lo grande de la celebración y de que al verlas sientan vivir de nuevo ese 11 de junio.
 Para nosotros ha sido un placer compartirlo con ellos y un honor que contaran con 
Sonríe Buttercup! 


GRACIAS

www.sonriebuttercup.com
sonriebuttercup@gmail.com
645934942






martes, 24 de mayo de 2016

Raquela y Fede: boda al anochecer.

Para la historia que os quiero contar hoy nos remontamos al sábado 14 de mayo. Ese día, este mes, el favorito de Raquela, fue el elegido por estos novios para celebrar su boda. Y tan solo 30 días antes del día B se pusieron en contacto con Sonríe Buttercup! solicitando presupuesto. Se comprometieron en noviembre, con una pedida de mano de las de película, con la ciudad de la luz y el amor como testigo. Y no tuvieron prisa por organizarlo todo... Por eso, menos de un mes antes tuvimos nuestra primera y única reunión. En la hora y pico en la que estuvimos charlando traté de empaparme de sus sensaciones, sus nervios, sus emociones... 
y supe que Raquela y Fede se querían, se querían mucho, se querían de verdad. Jóvenes, pero con 6 años de relación, las cosas muy claras y seguros del paso que estaban dando.
Tras una semana en la que no paró de llover, por fin, el sábado amaneció despejado. Por la mañana fueron a formalizar el matrimonio al Ayuntamiento y al anochecer intercambiarían sus anillos delante de sus amigos y la familia. 


Como podéis ver Fede estaba MUY nervioso. Pasaban las 9 de la noche y la novia no llegaba al Cortijo Doña María. Ni la novia ni el amigo encargado de oficiar la ceremonia. 
Pero la espera mereció la pena y cerca de las 9 y media de la noche Raquela caminaba del brazo de su padre ante la ilusionada mirada de todos. Temblaban.


Aunque seguro que en la mañana vivieron momentos preciosos, todavía guardaban muchísimos nervios y emociones. Las palabras casi no podían salir de sus gargantas... 
Fue una ceremonia íntima, preciosa y única.







El sol se ocultó por completo y nos quedaban por delante muchas fotos que tomar. Misión complicada, ya que sin luz era un importante reto trabajar. Los novios pusieron todo de su parte, aguantando en ocasiones bien quietos para intentar lograr la nitidez. Técnicamente no son perfectas, pero creo que sí que saben a amor, saben a la ilusión de estos novios tan naturales, saben a la unión entre un sevillano y una uruguaya, saben a ternura.




Y, por supuesto, no faltaron las sonrisas. Sonrisas que hacían brillar unos ojos enamorados y felices de estar viviendo aquello que no olvidarán jamás.



Después comieron, bebieron y disfrutaron de una noche mágica. 



Y, tras repartir los recuerdos, faltaba el baile. ¡El baile! Hubo primer baile, segundo baile, tercero... y los que quedaron cuando nos fuimos... ¡No paraban de bailar! ¡Y qué ritmo! Desde aquí aprovecho para hacer un llamamiento a los DJ de bodas y eventos de los que se pretende 
captar alguna fotografía... ¡No al humo de discoteca! Por favor... No hay necesidad y no nos deja ver nada ;) "Bromas" aparte, consiguieron sacar aire limpio para seguir respirando, seguir bailando y disfrutando.





Muy pronto tendrán el resto de sus fotografías, 
hechas, revisadas y editadas con la pasión que provoca compartir momentos tan especiales 
con personas especiales gracias a esta especial afición.

Raquela, Fede, de nuevo ¡Enhorabuena! y muchísimas gracias por confiar en
 Sonríe Buttercup! y tratarnos con tanto cariño. Os deseo toda la felicidad del mundo:
 viajad, bailad y sonreíd.  

Como siempre, y por siempre, gracias a quienes apoyan y ayudan en este sueño que es Sonríe Buttercup!


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